Confesiones De Un Corazón Roto, primer capitulo
Por: Maria Juliana Gallego
Mi nombre es Jessica Smith, Nací el 31 de Diciembre de 1997. Pero, ¿a quién le importa mi vida, verdad?.
Amor... ¿qué es es amor?. ¿Tristeza? ya lo creo, ¿decepción? Toda la que pueda existir. Esa, es mi definición de amor.
Mi vida es un infierno. Soy invisible para todos a mi alrededor. Mi padre, me odia, mi madre lo apoya y mi hermana... Es la reina del lugar. Mientras que yo, solo vivo bajo su sombra. Soy la antisocial de la clase, siempre uso mangas largas y jeans. ¿Porqué?... Es muy fácil de entender, tengo cicatrices... Las cuales no son fáciles de sanar. Tengo en todo mi cuerpo, hasta en mi alma y corazón.
¿Podrías guardar un secreto?.
Me corto, lloro todas las noches para así poder dormir... Grito y sufro en silencio. Mi vida es como un bosque eterno. Uno lleno de oscuridad, soledad y amargura.
Mi cielo, no es azul, mi cielo es de un rojo intenso, un rojo escarlata. Al igual que el mar, rojo... Un rojo sin fin. ¿Mis lágrimas?. Por suerte... Son negras como mi sangre.
Estos son los colores del sufrimiento.
Pero, !ya basta de mi¡. Mejor hablemos de mi familia. Mi padre trabaja para el FBI, mi madre es ejecutiva y mi hermana... Bueno, ella es la menor y siempre obtiene lo que quiere.
Gracias al cielo tengo algo con que distraerme, un violín, es mi salvación y es muy preciado para mi. Me lo dio mi abuelo el día de mi cumpleaños. Lamentablemente, murió dos meses después.
Mis compañeros, son la soledad y la tristeza. Mis amigas... Son las cuchillas, siempre las llevo conmigo, a cualquier lugar.
Lo único que siempre he querido es amor. ¿Es eso mucho pedir?, ¿Es muy difícil de conseguir?. Si es así, debería rendirme de una vez.
A veces pienso que sin mi aquí, mi familia viviría mucho mejor. No se sí es una coincidencia o un error que mi hermana haya nacido el mismo día que yo, pero parece que mis padres piensan que ella es la única viva aquí.
Baje las escaleras y me senté en el sillón a esperar a mi hermana, ya que en 30 minutos nos recogería el autobús. Después de 5 minutos, apareció mi hermana, llevaba puesto un vestido color lavanda y unas vans.
- ¡Feliz Cumpleaños!. -dijeron mis padres al mismo tiempo que la abrazaban.
Por cierto, no he dicho el nombre de mi hermana. Se llama Nicole, pero todos le dicen Nicky.
Recibió más regalos de los que puedas desear. ¿Y para mi?. Cierto... Yo no existo para nadie. Parecía que era mi día de suerte, ya que mi padre llevaría a Nicole a la escuela.
En ese preciso momento, llego el autobús. Sin decir ni una palabra, salí de la casa y me subí, me senté en el fondo y como si estuviera en una película, comenzó a llover. Al igual que la lluvia me acompañaba a mi, yo la acompañaba a ella, sólo que yo lo hacia con mis lágrimas, que caían silenciosamente por mis mejillas.
Amor... ¿qué es es amor?. ¿Tristeza? ya lo creo, ¿decepción? Toda la que pueda existir. Esa, es mi definición de amor.
Mi vida es un infierno. Soy invisible para todos a mi alrededor. Mi padre, me odia, mi madre lo apoya y mi hermana... Es la reina del lugar. Mientras que yo, solo vivo bajo su sombra. Soy la antisocial de la clase, siempre uso mangas largas y jeans. ¿Porqué?... Es muy fácil de entender, tengo cicatrices... Las cuales no son fáciles de sanar. Tengo en todo mi cuerpo, hasta en mi alma y corazón.
¿Podrías guardar un secreto?.
Me corto, lloro todas las noches para así poder dormir... Grito y sufro en silencio. Mi vida es como un bosque eterno. Uno lleno de oscuridad, soledad y amargura.
Mi cielo, no es azul, mi cielo es de un rojo intenso, un rojo escarlata. Al igual que el mar, rojo... Un rojo sin fin. ¿Mis lágrimas?. Por suerte... Son negras como mi sangre.
Estos son los colores del sufrimiento.
Pero, !ya basta de mi¡. Mejor hablemos de mi familia. Mi padre trabaja para el FBI, mi madre es ejecutiva y mi hermana... Bueno, ella es la menor y siempre obtiene lo que quiere.
Gracias al cielo tengo algo con que distraerme, un violín, es mi salvación y es muy preciado para mi. Me lo dio mi abuelo el día de mi cumpleaños. Lamentablemente, murió dos meses después.
Mis compañeros, son la soledad y la tristeza. Mis amigas... Son las cuchillas, siempre las llevo conmigo, a cualquier lugar.
Lo único que siempre he querido es amor. ¿Es eso mucho pedir?, ¿Es muy difícil de conseguir?. Si es así, debería rendirme de una vez.
A veces pienso que sin mi aquí, mi familia viviría mucho mejor. No se sí es una coincidencia o un error que mi hermana haya nacido el mismo día que yo, pero parece que mis padres piensan que ella es la única viva aquí.
Baje las escaleras y me senté en el sillón a esperar a mi hermana, ya que en 30 minutos nos recogería el autobús. Después de 5 minutos, apareció mi hermana, llevaba puesto un vestido color lavanda y unas vans.
- ¡Feliz Cumpleaños!. -dijeron mis padres al mismo tiempo que la abrazaban.
Por cierto, no he dicho el nombre de mi hermana. Se llama Nicole, pero todos le dicen Nicky.
Recibió más regalos de los que puedas desear. ¿Y para mi?. Cierto... Yo no existo para nadie. Parecía que era mi día de suerte, ya que mi padre llevaría a Nicole a la escuela.
En ese preciso momento, llego el autobús. Sin decir ni una palabra, salí de la casa y me subí, me senté en el fondo y como si estuviera en una película, comenzó a llover. Al igual que la lluvia me acompañaba a mi, yo la acompañaba a ella, sólo que yo lo hacia con mis lágrimas, que caían silenciosamente por mis mejillas.
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