La espera

Por: Andy Lozano

Amar es un acto desinteresado en el que dos seres que se aman así mismos son capaces de comprometerse con otro sentimiento, desligando la soledad, aceptando que las diferencias es aquello que los construye, pretendiendo poner el sol como muestra irreprochable de la luz guía que significa tener al otro en tu vida.

Vale la pena, entonces, creer que nunca ningún tiempo es suficiente, que para alcanzar algo quizá debas esperar más de lo calculado, imaginado, estipulado; que quizás ese algo nunca llegue, que quizás cuando llegue no te convenza, lo loable del caso es admirar tu capacidad para esperar, tu paciencia infinita para dar amor.

Vale la pena aceptar de vez en cuando que diástole y sístole sea lo único que habita en tu corazón, pero también vale la pena, llenar ese espacio de sonrisas extrañas, de otras conocidas, vale la pena llenar ese espacio de sueños, vale la pena llenar ese espacio de amor propio, para que sea el mismo el que se encargue de remodelar el lugar y dejarlo habitable...quizá sea usado pronto, quizá sea necesario pasar de vez en cuando a limpiar el polvo, lo que realmente vale la pena, es la capacidad de esperar.

No hay una formula explicita para ser feliz, no existe por lo tanto un argumento aclaratorio que te lleve por ese camino, lo único permitido en ese espacio es ver a la felicidad como un lego que se complementa de pequeñas piezas, es sentir la felicidad como micromomentos y hacer una colcha de retazos de ellos a lo largo de nuestra existencia y, sin embargo, lo importante aquí es la capacidad de esperar.

Lo sueños no son más que el acelerador de nuestra creatividad, de nuestra voluntad,los sueños no son más que pequeños obreros que trabajan en nuestro espíritu y le conceden la libertad o la opresión dependiendo de nuestra capacidad de trabajo y sin embargo, lo importante aquí es la capacidad de esperar; de ver los sueños como construcciones del tiempo y del trabajo y no como situaciones circunstanciales.

vale la pena vivir, vale la pena sonreír, vale la pena creer en que lo importante no es cuanto tardas viviendo sino cuanto tardas en comprender que tu vida no es más que un gran terreno en el que tu construyes tu propio imperio y todo eso se logra al comprender que el tiempo es la única unidad de medida, que los juicios externos solo son provocaciones mínimas, porque lo importante esta en que mientras eres capaz de esperar eres capaz de ver como en tu terreno haces suceder cosas maravillosas y ello dibuja sin ningún esfuerzo una sonrisa en tu cara.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

UN VIAJE A PARIS

Hogar

Control lanificado