El hombre del parque
Por: Ana María Muñoz
Editado por: José Daniel Bustos
Tranquilidad, silencio y oscuridad. Es lo único que lo acompaña en esa noche de sábado. En ese parque con abundantes árboles, sólo pasa el viento y el tiempo. Un cigarrillo reposa entre sus dedos, se consume a medida que la luna llega a su punto máximo de lucidez. Desde pequeño le ha gustado contemplar a la luna. Dice que posee una belleza extraña y a la vez tan cautivadora que le lastima no poder llegar hasta ella. Su mente no ha parado de pensar, pero aún así, no recuerda en que pensaba hace 2 minutos. Vaya ironía. De un momento a otro, su oído capta el motor de un carro, se vuelvo precavido y se oculta detras de un árbol, desde ahí lograr ver salir a dos hombres junto a una mujer. La mujer observa hacia el parque con curiosidad y se pregunta qué sorpresas aguarda dicho parque. La mujer viste con elegancia, y su forma de caminar y expresarse hace llamar la atención del hombre. Estando detrás del árbol, él ingenia un plan para llegar a la mujer, pero él no sabe que justo en ese momento una mujer se acerca al parque con el fin de perderse. para después encontrarse a sí misma.
Comentarios
Publicar un comentario