Mi mejor caida
Anonimo.
Era una tarde de otoño y yo salía del colegio en mi bici, me distraje viendo el paisaje que estaba a mí alrededor y accidentalmente me tropecé con un chico que traía una guitarra y sus libros.
-oh perdona es, es, es, que me distraje lo lamento estas bien ¿? -Mientras tartamudeaba estúpidamente-
-no tranquila si lo estoy, y tú te lastimaste ¿?
-am no, estoy bien.
Pero al tratar de levantarme, me di cuenta que no era así, me había herido la rodilla y estaba sangrando, para colmo.
-pero mírate, estas sangrando.
-¡a si! pero no es nada, solo es un rasguño.
- a ver, déjame ayudarte.
Saco un pañuelo que traía en su bolso, y vendo mi rodilla.
-ven déjame llevarte a tu casa, yo manejare la bici.
-no, no es necesario –dije a penada-
-si pedaleas con la rodilla así va a ser peor; además, al parecer eres muy distraída y te puedes tropezar de nuevo –dijo aquel chico un poco serio y autoritario, como cuando tu papa te habla con preocupación-
Yo me sentía realmente avergonzada por aquel hecho, pero soy demasiado terca así que no lo permití; y al ver la situación dije un poco más seria.
-no, te lo agradezco; pero me puedo ir sola a mi casa-lo dije con un tono de orgullo-
-segura ¿?
-sí, y de nuevo, lamento lo de el tropezón.
-ujum -asintió con la cabeza, mientras miraba su celular- agg se me hace tarde te veo luego… decía mientras se alejaba corriendo-
Subí a mi bici, y seguí de nuevo hasta mi casa, claro que esta vez pedaleando pero con una sola pierna.
Llegue a casa, descargue mi maleta encima del sillón, y fui a la cocina. salude a mi mama que estaba picando algunas cosas para reparar el almuerzo, mientras yo buscaba algo de tomar en la nevera; cuando cerré la nevera ella noto el vendaje con el pañuelo en mi pierna, e inmediatamente soltó el cuchillo, se agacho y preocupada dijo:
-¡que te paso en la pierna! ¿? –Mientras me quitaba el vendaje con delicadeza-
-cuidado ¡! Duele; solo me caí de la bici eso es todo.
-y este pañuelo ¿?
- amm…- decía mientras me frotaba el cuello con la mano, y mirando hacia el techo- Es de un chico, lo que pasa es que ¡accidentalmente! lo atropelle…
-lo atropellaste con la bici ¡! ¿?
-sí, pero fue accidental. Además a él no le paso nada, solo me vendo la rodilla y ya eso fue todo.
-te disculpaste ¿?
-claro…
-está bien, a ver, siéntate que te are curación
- no mama, ¡nooooo! ¿qué me vas a hacer?
-no te va a doler.
Apropósito eso fue mentira, si me dolió; pero en manos de una mama todo duele menos.
Estaba en clase cuando sentí el llamado de la naturaleza, me aguante durante una hora pero ya no podía; lo único bueno era que ya íbamos a salir del cole. Inmediatamente sonó la campana, Salí corriendo al baño sin siquiera preocuparme por recoger mis cosas.
Salí del baño, me dirigí al aula y Recogí mis cosas; saliendo de mi salón escuche una guitarra y la vos de un chico en otro salón, ya casi no hay personas en el colegio, e instantáneamente pensé en aquel chico del incidente; y yo me acerque a el salón escuchando aquella linda tonada, Me senté junto a la puerta con las piernas cruzadas en el suelo.
Cuando de un momento a otro, la melodía paro y yo seguía ahí sentada como por 10 segundos; cuando la puerta se abrió y yo fui a dar en el piso mirando aquel chico y el a mí. Yo inocentemente le dije:
-hola
-tu… que hacías ahí e ¿? –dijo un poco nervioso-
-am es que escuche una guitarra, y sonaba muy bien… así que me quede a escuchar. Eras tú no es así ¿?
-mm ves a alguien más en el salón ¿? –dijo en un tono reprochable-
Yo aun en el suelo dije- no- un poco molesta por su actitud
Paso por mi lado y dijo –que… te piensas quedar ahí acostada ¿?
-pues no, además me tengo que ir a mi casa-dije un poco orgullosa mientras me levantaba-
-Está bien como quieras, es tu problema -
Me detuve para sacar el celular de mi bolso y habían 5 llamadas perdidas de mi mama y 3 de mi papa, vi la hora, y me di cuenta de que iba llegar prácticamente una hora tarde a mi casa, y seguramente mi mama me iba a regañar; sabiendo lo que me pasaría, fui a coger mi bici tan rápido como pude.
Llegue a mi casa y mi mama me miraba con cara de asombro y una mezcla de alivio mientras la cambiaba a regaño y preocupación, yo sabía lo que se me venía encima y trate de explicarle; pero de alguna forma u otra fue inútil porque ella tenía razones suficientes como para que yo le discutiera. En fin, lo único que se me ocurrió fue hacerle uno de esos pucheros cursis que ella tanto adora, y que son irresistibles, ok no, pero ella el ama una vez que estuviese más calmada le pediría disculpas.
Al día siguiente en el descanso del colegio hablaba con mis compañeras y ya que era nueva en tal institución, decidí preguntarles de una forma desinteresada como si el tema surgiese de la nada acerca de tal chico de la guitarra que se encontraba en último grado; como era de esperarse ellas de manera burlona me preguntaron si acaso me gustaba, yo de manera rotunda y malhumorada les dije que ¡no!, claro esta les di argumentos de por qué la pregunta, pero esa clase de argumentos orgullosos los cuales suelo hacer como ese niñito me causa molesta e indiferencia; pero aun así prefiero saber cómo es para no juzgarlo. Quien lo diría, al fin de acabo me creyeron y me hablaron acerca de el... comenzaron en una lista.
Primero katherin
-ok, es bastante sencillo, tiene esa típica manera de comportarse por ser un chico mimado.
Miranda
-le gusta tocar la guitarra, aun que por lo que se no esta en ningún grupo de el colegio.
Sophie
-se que su familia es adinerada y que los amigos con los que anda son unos de los más populares, e hijos de los empresarios y abogados más reconocidos.
Supongo que para mí era suficiente para tener la imagen de un chico realmente arrogante y presumido, claro está, el hecho de que me gustaría no tener importancia alguna sobre saber acerca de el, pero se me hacia un poco irresistible no sentir que me despertaba cierta curiosidad.
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